Escudriñando las escrituras

El Carácter del Discípulo de Cristo

El cristiano debe ser ante todo obediente a la Palabra escrita de Dios. En la medida en que vaya cumpliendo los preceptos, estatutos y mandamientos de Dios desarrollará el carácter de un verdadero discípulo de Jesucristo. Ahora veamos los elementos que hacen al carácter del cristiano.

– El cristiano debe ser ordenado en todos los aspectos de su vida. La Palabra enseña: 

…pero hágase todo decentemente y con orden. 1 Corintios 14:40c

Si bien el versículo está relacionado a una adoración ordenada a Dios, sin embargo hacer todo lo demás en la vida de manera decente y con orden es excelente. 

El desorden en nuestra forma de vivir, en nuestra casa y/o trabajo, con nuestras amistades o con nuestra familia, refleja los pensamientos poco ordenados que tenemos. Debemos disciplinar nuestra forma de vivir poniendo orden, para comenzar, en nuestras ideas.

– El cristiano no debe preocuparse ni estar afanoso. La Palabra enseña: 

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4:6

Estar afanoso implica un estado de preocupación, puesto que no se puede hacer mucho sin saber lo qué pasará en el futuro, por tal motivo las Escrituras exhortan al creyente:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mateo 6:34

El afán refleja inseguridad y una falta de dominio propio. Veamos que el afán trae serias consecuencias para la vida del hombre:

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mateo 13:22

– El cristiano debe ser pacífico y esforzarse por ser pacificador entre los hombres.

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9

Siempre que le sea posible debe estar en paz con todos. 

Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. Romanos 12:18

Debe saber que no todos le van a tratar bien y debe estar preparado para ello; la Palabra enseña que el mundo aborrece al cristiano porque siente que no es del mundo.

Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Juan 17:14

El creyente no busca disputas con su prójimo, se guarda de contiendas, las evita y si no puede evitarlas, se aleja. No debe alzar la voz para hacerse oír y debe brindar siempre palabras amables.

Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido. Timoteo 2:24

– El cristiano debe tener hambre y sed de justicia.

Tener hambre y sed de justicia es desarrollar la necesidad de saciar la falta del alimento espiritual que consiste en ser obediente a la Palabra de Dios, es decir a sus preceptos justos. Tener hambre y sed de justicia es anhelar ser seguidor de la justicia de Dios.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Mateo 5:6

– El cristiano debe ser gentil, es decir, se debe mostrar amable, educado y cortés con todos.

Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. Filipenses 4:5 

– El cristiano debe de una sola palabra. No debe prometer nada sin cumplir. Tampoco debe jurar por nada, su palabra debe ser suficiente cuando es necesario prometer solemnemente sobre algo.

Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación. Santiago 5:12

Muchos de los juramentos se hacen para garantizar el cumplimiento de alguna cosa, sin embargo, debemos recordar que no tenemos ninguna certeza sobre lo que pasará en el futuro. Por ello es mejor no jurar y simplemente dar la palabra en firme. 

En el ámbito legal del mundo se suele recurrir a los juramentos como parte del procedimiento cuando se realiza un interrogatorio ante un juez. El cristiano no debe negarse a jurar en esta situación específica. Aunque se trata de un acto formal, que quizás en su momento tuvo algún efecto positivo, cada vez más pierde su efecto porque la gente no duda en jurar en falso.

34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. Mateo 5:34-37

– El cristiano debe respetar a las autoridades del gobierno. Dios creó a los gobiernos para establecer el orden, castigar la maldad y promover la justicia. 

El creyente debe obedecer al gobierno en todo – pagando impuestos, acatando sus reglamentos y leyes, siendo respetuoso. Si no es respetuoso, está mostrando falta de respeto a Dios, porque es Él quien ha puesto a ese gobierno.  

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Tito 3:11

1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.  2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. 5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.         6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. 7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. Romanos 13:1-7

El cristiano no debe obedecer las leyes del hombre en la medida en que éstas vayan en contra de las leyes de Dios.

27 Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, 28 diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. Hechos 5:27-29

– El cristiano debe actuar con todo recato. 

Debe ser una persona que cuida las formas y habla con mesura, diciendo lo suficiente ni más ni menos.

No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. 1 Corintios 15:33

– El cristiano debe ser honesto. 

El afán por los bienes materiales y el dinero desdice de la fe del creyente. Es incongruente con la fe del convertido que se enfoque en ganar dinero de manera deshonesta o apropiarse de los bienes que no le pertenecen. El creyente sabe en su corazón que nada le faltará, y si es la voluntad de Dios tendrá abundancia material, pues abundancia espiritual ya la tiene.

Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas» 1 Timoteo 3:8 

– El cristiano debe ser prudente y sencillo.

La prudencia es la capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y adecuar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios. 

La sencillez es la cualidad de mostrar pocas complicaciones y actuar con naturalidad y sin malicia ni ostentación, distingue a las personas que se satisfacen con lo que les toca, sin mayores exigencias.

16 He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. 17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán. Mateo 10:16-17

– El cristiano debe ser humilde. 

La humildad debe ser interpretada como un espíritu que vive para servir a los demás, le pide a Dios que lo pueda utilizar de acuerdo a su voluntad. El humilde no presume de sus cualidades y se comporta con sencillez.

…y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas » Mateo 11:29b 

El cristiano debe tener una concepción clara de sí mismo. Debe conocer sus debilidades y fortalezas, afianzado en el arrepentimiento de sus pecados.

…a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Romanos 12:3

– El cristiano es transparente, es como una carta abierta para ser leída por todos.

2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; 3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 2 Corintios 3:2-3

El Fruto del Espíritu Santo

La Escritura es clara cuando dice, que se recibe al Espíritu Santo en el momento en que cree en Jesucristo a través de la fe salvadora. Romanos 8:9, 1 Corintios 12:13, Efesios 1:13-14. 

El fruto del Espíritu Santo es el resultado de la presencia del Espíritu Santo en la vida de un cristiano. Se trata de las virtudes o manifestaciones perceptibles de que Dios está obrando en la vida y corazón del convertido.

Uno de los principales propósitos del Espíritu Santo al entrar en la vida de un cristiano, es el de cambiar esa vida. Es el trabajo del Espíritu Santo conformar a los creyentes a la imagen de Cristo, haciéndonos más parecidos a Él.

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23

El fruto del Espíritu Santo está en directa contraposición con los hechos de la naturaleza pecaminosa del hombre natural, con la carne de pecado que produce un tipo opuesto de fruto al que produce el Espíritu Santo. La gente que no conoce a Jesucristo se comporta, en mayor o menor grado, de la manera en que el apóstol Pablo describe.

19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas, acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21

La vida cristiana es una batalla constante entre el accionar de la carne de pecado, y el fruto del Espíritu Santo.

– El cristiano debe ser amoroso. No debe desear el mal a nadie.

– El cristiano se goza, pues está bendecido con el don de gozo.

Estad siempre gozosos. 1 Tesalonicenses 5:16

El gozo del cristiano es un ánimo constante que siente en el corazón por haber sido salvado sin merecerlo, por estar bendecido con tantas otras cosas. Es un impulso que anima al convertido a vivir el Evangelio. 

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7:38

– El cristiano está en paz. 

Su paz proviene del hecho de que está en paz con Dios por la obra de Jesucristo en la cruz, pues Él pagó sus deudas con su muerte sustituta. El resultado es paz interior y con las circunstancias, implica tranquilidad y serenidad. La paz es el don de Jesucristo hecho a los creyentes.

– El cristiano debe ser paciente. 

Cuando existe paciencia la constancia, firmeza y perseverancia acompañan. El que es paciente también es misericordioso e indulgente.

y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas. Lucas 21:17

– El cristiano debe ser benigno.

La persona que posee benignidad se caracteriza por mostrar buena voluntad, comprensión y simpatía hacia las otras personas. La benignidad es la suavidad de carácter, tranquilidad del espíritu, una disposición reposada para tratar con gentileza. El que es benigno no anda mal humorado, tampoco tiene amargura en el corazón.

– El cristiano debe ser bondadoso.

La bondad implica rectitud de corazón y de vida, y es la cualidad de ser generoso. A través de la bondad se muestra con hechos el amor cristiano del convertido.

– El cristiano tiene fe.

La palabra griega para fe en este caso es pistis que significa “fidelidad”. La fe como fruto del Espíritu Santo se entiende como fidelidad, honestidad, lealtad hacia Dios.

– El cristiano debe ser manso.

Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Números 12:3 

Moises es un ejemplo de mansedumbre, que su vida nos sirva de ejemplo.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; Mateo 11:29 

Si el Señor Jesucristo fue manso de corazón, ¿será posible que el cristiano no deba ser manso?

Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5

– El cristiano debe tener dominio propio (templanza).

Se le exhorta al creyente a ser moderado y equilibrado en su conducta. Es el control propio del pensar, del hablar, del reaccionar o enojarse. El ejercicio de la templanza refleja el poder de Dios en la vida del convertido.

poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio. 2 Pedro 1: 5

La falta de control de las propias emociones es siempre ocasión de caer.

Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. Efesios 4:26

Un cristiano nunca será completamente victorioso en demostrar el fruto del Espíritu Santo. Sin embargo se trata de un propósito cardinal de la vida cristiana, al permitir que progresivamente el Espíritu Santo produzca más y más de Su fruto en su vida y vaya avanzando en contra de sus opuestos deseos pecaminosos de su carne.

ORACIÓN

Padre Santo y Bendito conduce mi vida de nacido de nuevo a través de tu Santo Espíritu para que pueda caminar en santidad siendo un ejemplo vivo de vida cristiana. Anhelo servirte Señor con mi obediencia, te pido puedas bendecirme con el fruto de tu Espíritu cambiando mi corazón de piedra por uno de carne. Amén.

Alex Granier

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