Reflexiones

Las circunstancias de la vida de un creyente, sin lugar a dudas, están dadas por Dios mismo. De ninguna manera puede el cristiano pensar que lo que vive, puede ser atribuible a la casualidad o a la buena o mala suerte. Dios, en su providencia, nos lleva a situaciones que probablemente no podamos entender, que sin embargo son completamente claras para Él. Continue Reading