Reflexiones

RESISTIENDO LA TORMENTA CON INDECIBLE GOZO

En muchos casos las pruebas son como las tormentas en el mar. Podríamos comparar nuestra experiencia con un barco que se encuentra bajo el ímpetu del viento y la lluvia, y es zarandeado por las bravas olas; mientras dura la tormenta parecería que el barco ya no resistirá más y se hundirá, lo peor es que las tormentas suelen tomar condiciones que parecen de nunca acabar, sin embargo, como dice el dicho, no hay noche más larga y oscura que no tenga un amanecer.

Cuando la tormenta amaina, llega la paz y el sosiego.

Ahora veamos qué es una prueba. Es la acción de probar a alguien para conocer sus cualidades, saber cómo reacciona, o qué resultado produce. Las pruebas suelen quebrantar la paz, la vida confortable, la tranquilidad y las alegrías de quienes pasan por ellas.

En este caso, la prueba es la acción de Dios de probar a un creyente para desarrollar su fe, haciéndola crecer, y finalmente hacerle más grande en espíritu. Dios no necesita conocer sus cualidades, ni saber cómo reacciona, menos enterarse qué resultado genera, porque Él es omnisciente, es decir que lo sabe todo.

El gozo que el creyente tiene es un don que Dios le regala, no se trata del gozo natural fruto de la mente que un ser humano común y corriente puede tener, va mucho más allá, es el gozo que viene de Dios, el cual es indecible, porque es tan grande, tan intenso y extraordinario que no se puede describir. El gozo cristiano es también inefable porque trasciende las palabras, no se puede expresar ni articular plenamente.

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” Santiago 1:2-3 RVR1960

La respuesta espontánea del hombre natural ante una adversidad no es precisamente de gozo, sin embargo el creyente genuino conoce del amor y de las promesas de Dios y se goza en las pruebas.

Como creyentes es difícil explicar por qué sentimos gozo cuando nada de lo que estamos pasando sugiere que deberíamos sentirnos gozosos. El gozo espiritual verdadero no es felicidad, porque la felicidad se relaciona con las circunstancias y depende de éstas, viene y se esfuma en la medida en que las cosas se van desarrollando.

El gozo de Dios es un don de gracia para el creyente. Este gozo sobrenatural, dado por medio del Espíritu de Dios, transciende todas las condiciones de la vida. Como nacidos de nuevo podemos beber hasta la saciedad de la interminable fuente de gozo de Dios, no importando las circunstancias por las cuales estemos pasando.

El gozo espiritual no es una experiencia que procede de coyunturas favorables, sino de un hermoso sentimiento de bienestar que reside en el corazón de quien sabe que el Señor está con él.

El convertido está capacitado para discernir cuándo Dios le está probando y para no creer que se podría tratar de un ataque despiadado de Satanás, aún cuando en la historia de la Biblia se tenga el testimonio de Job, que al final también fue grandemente bendecido.

La prueba en vez de verse como una desgracia, debe ser vista como una bendición, porque la prueba de la fe produce paciencia, que debería ser leída más como perseverancia o resistencia, lo cual fortalece el espíritu en gran manera.

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Juan 10:10 RVR1960

El creyente sabe que tiene un cruento enemigo en Satanás, así como en todos los que son opositores a Jesucristo. Todos ellos vienen a ganar robando, matando y destruyendo a las ovejas de Cristo. Ahora figurémonos la cuantía y el valor de tan maliciosa ganancia, lo que el enemigo busca es primero evitar la proliferación y finalmente la exterminación de la Iglesia.

Jesucristo ofrece todo lo contrario, Él provee vida en abundancia en vez de robarla, y a través de tal provisión ofrece gran ganancia para sus ovejas. La abundancia que Cristo otorga excede por mucho lo que en verdad sus ovejas necesitan, se trata de una abundancia de vida en grado extraordinario.

La abundancia incluye también el gozo y la paz que da la presencia del Pastor, sabiendo que, si fuese necesario, Él no dudaría en dar su vida por sus ovejas.

Si como ovejas somos puestos a prueba, sepamos bien que quien nos acompaña, es el Buen Pastor, que da vida, gozo y paz en abundancia.

29 Mas a mí, afligido y miserable, Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto. 30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Lo exaltaré con alabanza. Salmos 69:30 RVR1960

Es muy probable que el creyente que está pasando por una prueba tenga momentos de aflicción y se sienta miserable. La experiencia de Pablo nos ayuda a reforzar esta situación, viendo que Dios le dice que la salvación que le regaló inmerecidamente le debería ser más que suficiente, “bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”       2 Corintios 12:9

La prueba nos pone en una posición de vulnerabilidad, no obstante ello, como Pablo bien decía, “de buena manera me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Jesucristo” 2 Corintios 12:9

Sin duda la salvación que Dios no regala pone muy en alto nuestros corazones, por lo que jamás debemos y podremos cansarnos de agradecerle al Señor por su preciosa obra sobre nosotros. Vivamos alabando con cánticos a Jehová, honrémosle con acciones de gracias, cuando estemos bien y cuando estemos mal, cuando estemos pasando por una prueba y cuando estemos descansando en delicados pastos, siempre vivamos agradecidos y agradeciendo.

25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.    Hechos 16:25-26 RVR1960

Nos encontramos ante un maravilloso ejemplo de cómo se deben afrontar las pruebas, se nos muestra cuál es la actitud que el cristiano debe mantener ante situaciones que no puede controlar y que le podrían llevar a la desazón y a la amargura.

Pablo y Silas se encontraban en medio de una prueba; sin existir un motivo legal evidente habían terminado en la cárcel y estaban en una situación, por decir lo menos, en sumo incómoda. No solo que eran sujetados con cadenas, sino que también estarían sufriendo las inclemencias del frío, la humedad, el aire fétido y pesado de las lóbregas celdas en las que se encontraban. Así mismo, el hambre y la sed representaban otra amenaza latente. ¡Qué situación más adversa por la que pasaban!

Sin embargo, ellos parecían no inmutarse de la terrible situación por la que estaban pasando, y oraban y cantaban himnos a Dios con gozo y paz en sus corazones. Me imagino lo que los otros presos que los oían habrían estado pensando: o que estaban locos o que se sentían tan seguros de su poderoso Dios que nada les afectaría.

Fue evidente que su poderoso Dios obró, porque después de causar un terremoto todas las puertas se abrieron y las cadenas de todos se soltaron de manera milagrosa. Era el momento propicio para que los encarcelados pudieran huir, sin embargo nadie lo hizo. Pablo consoló al aterrorizado carcelero, diciéndole que nadie había huido, que estuviera tranquilo, su vida no corría ningún peligro. El que pasaba por una prueba de injusticia reaccionaba con amor ante su captor.

A Jehová cantaré en mi vida; A mi Dios cantaré salmos mientras viva. Salmos 104:33 RVR1960

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28. Hemos podido aprender que el cristiano sabe en su corazón que todas las cosas por las que pueda pasar, malas o buenas, al final siempre son para su crecimiento espiritual. En respuesta a tal bendición el creyente cantará al Señor mientras viva y agradecerá al bendito Dios con sus alabanzas mientras respire.

Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. Salmos 40:3 RVR1960

Cantad a Jehová cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.                        Salmos 98:1 RVR1960

ORACIÓN

Padre Santo y Bendito muchas gracias por permitirnos pasar por diversas pruebas, en nuestra ignorancia podríamos preguntarte por qué a nosotros, sin embargo tu misericordia nos protege de nosotros mismos. Alabado seas por darnos la oportunidad de desarrollarnos en fe y en espíritu. Gracias Señor bendito por tu presencia en nuestras vidas, por tu compañía cuando más te necesitamos, por tus bendiciones de amor, gozo y paz. Amén.

Alex Granier

One Comment

  1. Helmut Lünstedt

    bien lo dices, la razón de las pruebas es fortalecer el carácter del creyente y prepararlo para lo mucho que el Señor tiene para él; Dios nos ha puesto como administradores de su creación y debe cambiar nuestras mentes y conformarlas a la mente de Cristo, y en este proceso es necesario deshacer todo lo que nuestra mente y persona tiene por conocimiento del mundo, reedificando una mente nueva a la mente de Cristo. Esta mente ya la poseemos en el espíritu, para ser vista a la luz de nuestra endeble imagen el día en el que Dios ya nos halle aptos para su gran plan, mismo que preparó para cada uno de nosotros desde antes de la fundación del mundo… Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. Colocenses 1:10 «Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.»

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