Reflexiones

En muchos casos las pruebas son como las tormentas en el mar. Podríamos comparar nuestra experiencia con un barco que se encuentra bajo el ímpetu del viento y la lluvia, y es zarandeado por las bravas olas; mientras dura la tormenta parecería que el barco ya no resistirá más y se hundirá, lo peor es que las tormentas suelen tomar condiciones que parecen de nunca acabar, sin embargo, como dice el dicho, no hay noche más larga y oscura que no tenga un amanecer. Continue Reading